¿HACIA DÓNDE VAMOS?


  “Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional ehistórico, un espacio que    no puede definirse ni como espacio de identidad, ni como relacional, ni como histórico, definirá un no lugar.”

El antropólogo Marc Augé nos advierte -desde su particular visión disciplinar especialmente a quienes somos creadores y productores responsables de Arquitectura, sobre los resultados y consecuencias delos nuevos programas arquitectónicos, así como de otros “productos habitables” de estos decenios, ligadas a los procesos de difusión, movimiento y comunicación permanente que la globalización demanda.Este estudioso de la interrelación consustancial del individuo con suvínculo social, sostiene la hipótesis de “que la sobremodernidad esproductora de no lugares, es decir, de espacios que no son en sí lugares antropológicos y que...” deslinda:
“no integran los lugares antiguos: éstos, catalogados, clasificados y promovidos a la categoría de lugares de memoria”

Augé reflexiona entonces:“Un mundo donde se nace en la clínica y se muere en el hospital, donde se multiplican, en modalidades lujosaso inhumanas, los puntos de tránsito y las ocupaciones provisionales(las cadenas de hoteles y las habitaciones ocupadas ilegalmente, los campos de refugiados, las barracas miserables destinadas a desaparecer o a degradarse progresivamente), donde se desarrolla una apretada red de medios de transporte que son también espacios habitados,donde el habitué de los supermercados, de los distribuidores automáticos y de las tarjetas de crédito, renueva con los gestos del comercio “de oficio mudo”, un mundo así prometido a la individualidad solitaria,a lo provisional y a lo efímero,...”

Sólo valdría el tránsito por circuitos en permanente movimiento productivo, y por tanto con códigos de formas y usos uniformes y ritualizados: 
“Yo veo las cosas de otra manera, soy pragmático y me interesanlos cambios reales. Me interesan los fenómenos como el Sheraton, laexperiencia real que hago de que puedo viajar 5.000 Km en cualquierdirección y encontrarme con el mismo ambiente, la misma comida, lasmismas imágenes. Lo que está sucediendo es la diseminación progresiva de una cultura global en detrimento de las culturas locales, que tienden a desaparecer... La pérdida de lo local es irreversible. Pero laganancia es que el mundo se une en una forma inédita, lo que podríaser muy positivo para la paz. Dejémonos de embromar: lo que todosqueremos es una cama limpia y una hamburguesa decente.”
Propuesta morfológica resuelta mediante diálogos elementales
(proporciones, remates, estratos y dimensiones de partes) con
las arquitecturas vecinas: Conservatorio de Música Satie en París;
Christian de Portzamparc, 1988


















                 FRANGMENTOS DEL LIBRO
                      Introducción a laArquitecturaContemporáne     
                      Luis J. Madia

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