NUEVO ESPACIO PUBLICO - Por Michel Kimmelman

Rumpel

NUEVO ESPACIO PUBLICO
Michel Kimmelman

Lo que se entiende como espacio público en muchos de los abarrotados barrios neoyorquinos no suele ser más que el rumboso gesto de algún promotor, construido a cambio del derecho a levantar un rascacielos más alto.

¿Qué es lo que hace que los barrios densamente poblados puedan resultar agradables para los peatones? En primer lugar, un espacio público bien diseñado. Los mejores fomentan diversas experiencias humanas, como mirar o protestar, soñar despierto o jugar basketball, comer, leer, tomar el sol, pasear o echar un siesta.

Prueba de ello  es el Highn Line de la zona oeste de Manhattan. El parque se inauguró hace un par de años sin ningún problema especial de ofertas culturales ni otras atracciones espectaculares que reunieran público. Su atractivo era y sigue siendo, el sitio en sí. Su éxito demuestra lo mucho que puede lograrse cuando un gobierno municipal y los intereses privados convierten un ámbito público en un lugar compartido.

High Line al anochecer / Fuente: www.nuevayork.net/

Governors Island, una base del Ejercito abandonada de la que se apropió su municipio y a la que solo se puede acceder mediante un transbordador, es otro experimento urbano recién concebido. Leslie Koch, su presidente, ha planeado la isla para que responda a lo que la gente quiere hacer yendo allí. La distribución de las zonas verdes, los caminos para bicicletas, las áreas de recreo y los pabellones evolucionan a medida que el público utiliza el lugar, lo que supone un cambio en la manera en que se diseñan la mayoría de espacios públicos.

Governors Island desde arriba - Nueva York / Fuente: Internet


Pero en una ciudad conflictiva, en la que no se puede plantar un solo árbol sin que alguien se queje al ayuntamiento, esperar que el ciudadano supervise el diseño del ámbito público es, en general, poco razonable. Ademas, al igual que el parque Zuccotti, gran parte de este espacio es en realidad propiedad privada, y los dueños siempre encuentran la forma de restringir el acceso.

(…)

Mientras tanto, la demanda ciudadana de parques, plazas y más calles no para de crecer. (...)

Michel Kimmelman.

Comparte esto con tus amigos en:

Related Posts

Previous
Next Post »